La
Gripe Aviar y las aves silvestres
Contexto
La
influenza aviar (comúnmente conocida como gripe aviar,
GA) es una infección viral contagiosa que puede afectar
aves silvestres y de corral y que se puede manifestar de diversas
formas, en función del carácter patógeno
del virus y de la especie de ave infectada. El virus ha venido
infectando sobre todo aves acuáticas (patos, gansos y cisnes)
pero también a otros grupos de aves como las gaviotas y
aves rapaces.
La
GA está generalizado en poblaciones de aves silvestres,
si bien normalmente tiene baja mortalidad (se trata de la denominada
gripe aviar de baja patogenidad: LPAI en inglés). La preocupación
viene provocada por el hecho de que otra cepa del virus con origen
en Asia con una capacidad altamente patógena (denominada
gripe aviar altamente patogénica - HPAI en inglés
- H5N1 "tipo asiático") ha alcanzado algunas
poblaciones de aves de Asia, Medio Oriente y Europa. También
existe la preocupación adicional de que de aves silvestres
de África se vean afectadas, a pesar de que hasta el momento
se han confirmado muy pocos casos allí.
La
GA puede provocar mortalidades significativas en poblaciones de
aves silvestres. Esta situación es potencialmente más
seria para las especies con niveles bajos de población
que se concentran en pocos lugares. Así, en la primavera
del 2005, se estimó que entre un 5 % y 10 % de la población
mundial de Ánser indio Anser indicus pereció en
el brote que tuvo lugar en el lago Qinghai en China.
Difusión
de la GA
Existen
varios modos de difusión del H5N1 en el interior de un
país y de un país a otro. Entre ellos se incluye
el movimiento de aves de corral (y de sus productos derivados),
el transporte comercial de aves enjauladas y los movimientos de
aves migratorias. El patrón de los recientes brotes de
H5N1 en la UE y en otros países europeos, así como
las recientes publicaciones científicas sobre el HPAI H5N1
en Asia, parecen indicar que las aves migratorias son capaces
de transmitir el virus a través de largas distancias.
Se
considera que el origen del H5N1 se sitúa en el Sudeste
Asiático, donde fue detectado por primera vez en 1997.
El virus se extendió hacia Kazajstán y el sur de
Rusia en verano de 2005 e hizo su aparición en Turquía,
Rumania y Croacia así como en la parte oeste de Rusia en
otoño de ese año. Por ello, diversas medidas especiales
de vigilancia, de prevención y de control fueron tomadas
por la Comisión Europea y los Estados miembros de la Unión
Europea (UE), asumiendo que la enfermedad iba a llegar pronto
a Europa.
Sin
embargo, los elementos científicos sugirieron inicialmente
que el riesgo de brote del H5N1 en la UE en los inviernos 2005/2006
sería bajo, excepto quizá algunas zonas en el Mediterráneo
(especialmente Grecia). La mayoría de los casos se registraron
en el recorrido migratorio sudeste, que lleva a las aves desde
Oriente Medio hacia África. Se consideró que la
UE estaría sometida a un riesgo más alto en primavera,
cuando las aves migrarían hacia el norte en dirección
a la UE desde África, después de haber estado en
contacto con aves infectadas provenientes de Asia en las zonas
africanas de invernada. Los brotes que aparecieron desde mediados
de febrero en la UE no habían sido, pues, del todo previstos.
Muchos de estos brotes afectaron al Cisne vulgar, probablemente
como consecuencia de la dispersión de las aves provocada
por el frío.
Situación
actual
En
la UE, en la actualidad (Abril 2008), se han registrado 11 casos
de aves silvestres infectadas por el subtipo HPAI H5 - ver
cuadros recapitulativos.